Iberoamérica aprueba su primer gran acuerdo político para impulsar la Economía Social y Solidaria

La Economía Social ha alcanzado un nuevo hito en su proceso de reconocimiento internacional con la aprobación del Compromiso Iberoamericano por la Economía Social y Solidaria 2026-2030, el primer gran acuerdo político de alcance iberoamericano destinado a impulsar este modelo económico en los próximos años. El acuerdo, promovido por España y respaldado por los ministerios competentes de los 22 países iberoamericanos, establece una hoja de ruta común para fortalecer la Economía Social y Solidaria como herramienta de desarrollo sostenible, inclusivo y democrático.

Un compromiso compartido por 22 países

La aprobación de este compromiso supone un avance significativo en la cooperación internacional en materia de Economía Social. Por primera vez, los países iberoamericanos acuerdan una estrategia común para impulsar políticas públicas, fomentar el intercambio de experiencias y reforzar el papel de las entidades de Economía Social en la transformación económica y social de sus territorios.

El acuerdo reconoce la contribución de cooperativas, mutualidades, asociaciones, fundaciones, empresas de inserción, sociedades laborales y otras fórmulas de Economía Social a la generación de empleo, la cohesión social, el desarrollo local y la reducción de desigualdades.

España, referente internacional en Economía Social

La negociación y aprobación del Compromiso Iberoamericano ha contado con un destacado liderazgo de España, país que en los últimos años ha impulsado numerosas iniciativas para fortalecer la presencia de la Economía Social en la agenda internacional. Este papel ha contribuido a consolidar el reconocimiento de la Economía Social como una alternativa empresarial capaz de combinar eficiencia económica, participación democrática y compromiso con las personas.

La aprobación de este acuerdo da continuidad al trabajo desarrollado en foros internacionales, instituciones europeas y organismos multilaterales, donde la Economía Social ha ido adquiriendo una creciente relevancia como instrumento para afrontar desafíos globales como la desigualdad, la transición ecológica, la inclusión social o el desarrollo territorial.

Una hoja de ruta para el periodo 2026-2030

El Compromiso Iberoamericano establece un marco de colaboración para los próximos cinco años orientado a:

  • Promover políticas públicas favorables a la Economía Social y Solidaria.
  • Impulsar la creación y consolidación de entidades del sector.
  • Favorecer la cooperación entre países iberoamericanos.
  • Potenciar la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento.
  • Visibilizar el impacto económico y social de estas organizaciones.
  • Contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La existencia de una estrategia compartida permitirá generar sinergias entre administraciones, organizaciones empresariales, universidades y agentes sociales de distintos países, fortaleciendo así el ecosistema iberoamericano de Economía Social.

Una oportunidad para la investigación y la transferencia de conocimiento

El acuerdo también pone de manifiesto la importancia del conocimiento como elemento clave para el crecimiento del sector. La investigación, la innovación social y la formación especializada desempeñan un papel fundamental para mejorar la competitividad de las entidades de Economía Social y aumentar su capacidad de respuesta ante los retos actuales.

En este contexto, las universidades y centros de investigación están llamados a desempeñar un papel relevante en la generación de evidencia científica, el análisis de políticas públicas y la transferencia de buenas prácticas entre territorios.

Relevancia para la Cátedra CoES y el ámbito universitario

La aprobación del Compromiso Iberoamericano por la Economía Social y Solidaria constituye una noticia especialmente relevante para instituciones académicas dedicadas al estudio de este modelo empresarial. Para la Cátedra de Cooperativismo y Economía Social de la Universidad de Valladolid, este tipo de iniciativas refuerzan la necesidad de continuar impulsando actividades de investigación, formación y divulgación que contribuyan al conocimiento y fortalecimiento del sector.

Además, el carácter internacional del acuerdo abre nuevas oportunidades de colaboración entre universidades, redes de investigación y entidades de Economía Social de distintos países, favoreciendo el intercambio de experiencias y la construcción de conocimiento compartido.

Un paso más hacia el reconocimiento global de la Economía Social

La aprobación de este compromiso representa un avance histórico para la Economía Social en el espacio iberoamericano. Más allá de su dimensión política, el acuerdo refleja la creciente consideración de este modelo como una herramienta eficaz para promover un desarrollo económico más inclusivo, sostenible y centrado en las personas.

El reto ahora será convertir esta hoja de ruta en acciones concretas que permitan fortalecer las entidades de Economía Social, ampliar su impacto y consolidar su papel como actor estratégico en la construcción de sociedades más justas y resilientes.

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