El Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de la Economía Social y de los Cuidados ha concluido su fase de ejecución consolidándose como una de las principales iniciativas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). El balance presentado por el Gobierno refleja una movilización superior a los 2.500 millones de euros, con 4.461 entidades beneficiarias distribuidas por todo el territorio nacional.
Estos datos ponen de manifiesto la relevancia de la Economía Social como motor de transformación económica, cohesión social y desarrollo territorial, reforzando un modelo empresarial que representa aproximadamente el 10 % del PIB español y genera más de 2,3 millones de empleos, directos e indirectos.
Un impulso sin precedentes para la Economía Social
El PERTE de la Economía Social y de los Cuidados fue diseñado para impulsar la modernización de las entidades del sector, fomentar la innovación, acelerar la digitalización y fortalecer los servicios de cuidados centrados en las personas.
La ejecución del programa ha permitido financiar proyectos desarrollados por cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción, centros especiales de empleo, mutualidades, fundaciones y otras entidades de Economía Social, consolidando un ecosistema empresarial más resiliente, innovador y sostenible.
Un impacto distribuido por todo el territorio
Uno de los aspectos más destacados del balance es la amplia implantación territorial de las actuaciones financiadas. Las ayudas han llegado a miles de entidades de todas las comunidades autónomas, favoreciendo tanto el desarrollo económico como la cohesión social.
Según el balance del Ministerio de Trabajo y Economía Social, buena parte de las inversiones se han orientado hacia iniciativas con fuerte impacto local y dirigidas a colectivos especialmente vulnerables, reforzando el papel de la Economía Social como herramienta para promover la inclusión y la igualdad de oportunidades.
Innovación, digitalización y cuidados
Las actuaciones desarrolladas mediante el PERTE han abordado ámbitos muy diversos, entre ellos:
- Modernización y digitalización de entidades de Economía Social.
- Impulso al emprendimiento colectivo.
- Innovación social.
- Desarrollo de servicios de cuidados centrados en las personas.
- Formación y cualificación profesional.
- Cohesión territorial y lucha contra la despoblación.
- Inclusión laboral de colectivos vulnerables.
Este enfoque integral ha permitido combinar el fortalecimiento empresarial con la mejora del bienestar social, uno de los rasgos característicos de la Economía Social.
Una referencia para las políticas públicas
El balance del PERTE confirma que la Economía Social ocupa un lugar cada vez más relevante dentro de las políticas públicas de transformación económica. La experiencia acumulada durante su ejecución demuestra la capacidad de este modelo para canalizar inversiones con un elevado retorno económico y social.
Además de favorecer la competitividad de las entidades, el programa ha contribuido a reforzar ámbitos estratégicos como la sostenibilidad, la igualdad, la innovación y la generación de empleo de calidad, alineándose con los objetivos marcados por la Unión Europea y la Agenda 2030.
Investigación y transferencia de conocimiento
La evaluación de iniciativas como el PERTE ofrece una valiosa fuente de información para el ámbito universitario. Analizar el impacto de estas inversiones permite conocer mejor el funcionamiento de las entidades de Economía Social, identificar buenas prácticas y orientar futuras políticas de apoyo al sector.
En este contexto, la investigación, la formación especializada y la transferencia de conocimiento adquieren una importancia creciente para consolidar el desarrollo de la Economía Social y maximizar el impacto de los recursos públicos destinados a este modelo empresarial.
El compromiso de la Cátedra CoES
Desde la Cátedra de Cooperativismo y Economía Social de la Universidad de Valladolid se sigue con especial interés la evolución de iniciativas como el PERTE de la Economía Social y de los Cuidados, por su capacidad para impulsar la innovación, fortalecer el tejido cooperativo y favorecer la generación de conocimiento aplicado.
La experiencia desarrollada durante estos años pone de manifiesto que la colaboración entre administraciones, universidades y entidades de Economía Social resulta esencial para afrontar los desafíos económicos y sociales del futuro. El balance del PERTE confirma, además, que invertir en Economía Social significa apostar por un modelo empresarial que combina competitividad, sostenibilidad y compromiso con las personas.


