La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha anunciado que Canarias será la Capital de la Economía Social en 2027, una designación que reconoce la trayectoria del archipiélago en el impulso de este modelo empresarial y su compromiso con la innovación social, el desarrollo sostenible y la cohesión territorial. La decisión fue comunicada durante la reunión del Consejo de Fomento para la Economía Social celebrada en Madrid.
Una capitalidad compartida entre las dos provincias
Por primera vez desde la creación de esta iniciativa, la Capital de la Economía Social tendrá dos sedes: Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Según destacó la ministra, esta fórmula representa un ejemplo de cooperación institucional entre administraciones y pone de manifiesto que la colaboración puede reforzar las políticas públicas orientadas al interés general.
La elección convierte además a Canarias en el primer territorio del sur geográfico de España que ostenta esta capitalidad, tomando el relevo de Mataró, designada para 2026.
Un reconocimiento a la trayectoria de la Economía Social en Canarias
El Ministerio ha fundamentado la elección en la sólida implantación de la Economía Social en las islas. Cooperativas, sociedades agrarias, cofradías de pescadores y otras entidades llevan décadas desempeñando un papel esencial en sectores como la agricultura, la pesca, la educación, el transporte, la industria o los servicios.
En los últimos años, Canarias ha reforzado este ecosistema mediante diversos instrumentos normativos y estratégicos, entre los que destacan la Ley de Economía Social de Canarias, la Ley de Sociedades Cooperativas de Canarias, el Libro Blanco de la Economía Social de Canarias, el Catálogo Canario de Entidades de Economía Social, la creación de una comisión específica y el desarrollo de la futura Estrategia Canaria de Economía Social 2026-2029.
La Capitalidad de la Economía Social
La iniciativa de la Capitalidad de la Economía Social nació en 2021 con el objetivo de dar mayor visibilidad al conjunto de entidades que integran este modelo empresarial, entre ellas cooperativas, sociedades laborales, mutualidades, empresas de inserción y centros especiales de empleo de iniciativa social.
Desde su creación, esta distinción ha recaído en diferentes ciudades españolas que han destacado por su compromiso con la Economía Social. Antes de Canarias, fueron designadas Mataró (2026), Murcia, Valencia, Donostia, Santiago de Compostela y Teruel, mientras que Toledo ejerció en 2020 como Capital Europea de la Economía Social.
La Economía Social como respuesta a los retos del territorio
Durante la presentación, Yolanda Díaz señaló que Canarias afronta desafíos específicos derivados de su condición insular, entre ellos la crisis climática, el acceso a la vivienda, el desarrollo económico sostenible o la atención a los movimientos migratorios. En este contexto, la Economía Social puede aportar respuestas basadas en la cooperación, la innovación y el compromiso con las personas.
La ministra destacó que la capitalidad permitirá situar estos retos en el centro del debate nacional e internacional, favoreciendo el intercambio de experiencias y mostrando el trabajo que desarrollan las entidades canarias en ámbitos como la inclusión social, el desarrollo local y la sostenibilidad
Un impulso para la difusión y el conocimiento de la Economía Social
La designación de Canarias como Capital de la Economía Social supone una oportunidad para acercar este modelo empresarial a la ciudadanía, promover nuevas iniciativas de emprendimiento colectivo y fortalecer la colaboración entre administraciones, entidades representativas, universidades y centros de investigación.
Para la Cátedra de Cooperativismo y Economía Social de la Universidad de Valladolid, este tipo de iniciativas contribuyen a reforzar la visibilidad de la Economía Social y a poner en valor su capacidad para generar empleo de calidad, cohesión territorial e innovación social. Asimismo, favorecen el intercambio de experiencias entre territorios y consolidan el reconocimiento institucional de un modelo económico cada vez más presente en las políticas públicas nacionales y europeas.
La capitalidad de 2027 será, por tanto, una nueva oportunidad para seguir impulsando el conocimiento y la proyección de la Economía Social como herramienta de desarrollo sostenible y transformación social.


