La Economía Social se consolida como respuesta a los grandes desafíos de la sociedad

La Economía Social se consolida como respuesta a los grandes desafíos de la sociedad

La Economía Social continúa reforzando su papel como modelo empresarial capaz de responder a algunos de los principales retos económicos, sociales y territoriales actuales. Así se puso de manifiesto en el encuentro celebrado en el marco del desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, donde se destacó la capacidad de este modelo para generar empleo estable, cohesión social y crecimiento sostenible.

Durante el acto, el presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), Juan Antonio Pedreño, reivindicó el carácter estratégico de la Economía Social como herramienta de transformación económica y social, especialmente en un contexto marcado por la transición ecológica, la digitalización, el envejecimiento demográfico y el aumento de las desigualdades.

Un modelo empresarial centrado en las personas

La Economía Social se caracteriza por situar a las personas en el centro de la actividad económica, priorizando el impacto social, el arraigo territorial y la reinversión de los beneficios frente a modelos exclusivamente orientados al capital. Este enfoque contribuye a generar un crecimiento más equilibrado y sostenible, especialmente en territorios rurales y en colectivos con mayores dificultades de acceso al empleo.

En el encuentro se destacó también la resiliencia demostrada por las entidades de Economía Social en periodos de crisis económica. Según se expuso, cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción y centros especiales de empleo han mostrado históricamente una mayor capacidad para mantener el empleo y sostener la actividad productiva incluso en escenarios de incertidumbre.

Economía Social y cohesión territorial

Otro de los aspectos subrayados fue el papel de la Economía Social como instrumento de cohesión territorial. Muchas de estas entidades desarrollan su actividad en zonas rurales o en territorios con riesgo de despoblación, contribuyendo al mantenimiento del empleo local y a la fijación de población.

Este arraigo territorial constituye uno de los elementos diferenciales del modelo, especialmente relevante en comunidades autónomas como Castilla y León, donde cooperativas y entidades de Economía Social desempeñan una función clave en sectores como el agroalimentario, los cuidados, la educación o los servicios sociales.

Innovación y sostenibilidad

La Economía Social también aparece cada vez más vinculada a procesos de innovación social, transición ecológica y sostenibilidad. Las entidades del sector están impulsando iniciativas relacionadas con:

  • Economía circular
  • Energías renovables
  • Consumo responsable
  • Finanzas éticas
  • Inclusión laboral
  • Digitalización con impacto social

Todo ello refuerza su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con las estrategias europeas orientadas a construir modelos económicos más inclusivos y resilientes.

El papel de la universidad y la investigación

Para la Cátedra de Cooperativismo y Economía Social de la Universidad de Valladolid, este tipo de encuentros y reflexiones evidencian la creciente relevancia académica e institucional de la Economía Social.

La generación de conocimiento, el análisis del impacto socioeconómico de estas entidades y la formación especializada son elementos fundamentales para consolidar el reconocimiento de un modelo económico que combina competitividad empresarial con compromiso social.

Además, el fortalecimiento de redes entre universidades, administraciones públicas y entidades del sector resulta esencial para afrontar desafíos como la transformación digital, la sostenibilidad territorial o el relevo generacional en el cooperativismo.

La Economía Social continúa consolidándose así como una alternativa empresarial capaz de aportar respuestas innovadoras y sostenibles a las grandes transformaciones económicas y sociales del presente.