Economía Social: una respuesta digna y solidaria al reto del envejecimiento y los cuidados

Economía Social: una respuesta digna y solidaria al reto del envejecimiento y los cuidados

El progresivo envejecimiento de la población española plantea un desafío de enorme magnitud: cómo garantizar una vejez activa, digna y acompañada, y cómo ofrecer condiciones laborales justas a quienes sostienen el sistema de cuidados. La Economía Social y Solidaria (ESS) está emergiendo como una alternativa real, innovadora y más humana para abordar este reto demográfico.

Vivienda colaborativa para una vejez activa

Un ejemplo inspirador es la iniciativa Tejiendo Vida en Valladolid, un proyecto de vivienda colaborativa sénior impulsado por un grupo de personas que, tras años soñando con envejecer juntas, han conseguido que el ayuntamiento les ceda un terreno para levantar un edificio adaptado, con servicios comunes y espacios para la vida comunitaria.

No se trata de una residencia tradicional, sino de un modelo de cohousing, basado en la ayuda mutua y la vida en comunidad, que pone en el centro la autonomía y el bienestar de las personas mayores. Este enfoque conecta con experiencias como Trabensol en Torremocha del Jarama, pionera en España desde 2013, o con las 23 cooperativas de vivienda sénior identificadas por Hispacoop en todo el territorio nacional.

Innovación social frente a la soledad y el edadismo

Más allá de la vivienda, otras iniciativas vinculadas a la ESS están ofreciendo soluciones creativas:

  • Convive (Solidarios para el Desarrollo): convivencia intergeneracional entre mayores y estudiantes.

  • Hagamos Hogar: plataforma que conecta a mayores que viven solos con posibles compañeros de piso.

  • Adopta un Abuelo: voluntariado intergeneracional para combatir la soledad.

  • Envejecer con Derechos: sensibilización sobre los derechos de las personas mayores.

Todas ellas parten de una premisa clara: las personas mayores no son una carga, sino sujetos de derechos con proyectos de vida, cuya experiencia y aportación siguen siendo valiosas.

Dignidad para quienes cuidan

El desafío no solo está en cómo queremos envejecer, sino también en cómo reconocemos y dignificamos a quienes cuidan. El sector de los cuidados en España sigue siendo altamente feminizado (75 % mujeres) y en gran medida precarizado, con fuerte presencia de trabajadoras migrantes.

Proyectos como Més que Cures, en Barcelona, demuestran que es posible profesionalizar y dignificar el empleo en el ámbito de los cuidados desde los principios de la ESS, garantizando contratos regulares, pensiones dignas y creando redes comunitarias que fortalecen la cohesión social.

La ESS frente al reto demográfico

El informe de CEPES recuerda que apenas un 8 % de las entidades del sector de cuidados pertenecen hoy a la Economía Social, siendo mayoritarias las cooperativas. Sin embargo, estas experiencias muestran un camino alternativo: un modelo que pone la persona en el centro, frente a un sistema dominado por grandes empresas privadas con lógica de beneficio.

El reto demográfico y de cuidados no puede afrontarse solo desde políticas asistenciales, sino desde un cambio de paradigma. La Economía Social y Solidaria ofrece herramientas para construir una sociedad donde envejecer sea sinónimo de dignidad, derechos y comunidad, y donde cuidar sea también una tarea reconocida y valorada.

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