La ola de incendios que en estas semanas está devastando amplias zonas de la geografía española ha dejado tras de sí un escenario de gran impacto humano, social y económico. Ante esta crisis, la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) ha mostrado su solidaridad con las familias, trabajadores y comunidades rurales afectadas, al tiempo que ha reclamado una respuesta coordinada y urgente de las administraciones para garantizar la continuidad del tejido productivo rural.
Una llamada a la cooperación institucional
El presidente de CEPES, Juan Antonio Pedreño, ha mantenido contacto directo con los Directores Generales de Economía Social de Castilla y León, Extremadura y Galicia, comunidades especialmente castigadas por los incendios, con el objetivo de evaluar el impacto sobre las empresas y sectores estratégicos.
Pedreño ha insistido en la necesidad de una colaboración estrecha entre el Gobierno central y las comunidades autónomas, que permita articular medidas conjuntas de apoyo a las explotaciones agrarias, ganaderas, apícolas y lácteas, así como a otras actividades clave del medio rural.
“Estos sectores no solo generan empleo y riqueza —recordó—, también garantizan nuestra seguridad alimentaria y contribuyen decisivamente a la cohesión territorial”.
La Economía Social en la fase de reconstrucción
CEPES subraya que las empresas de Economía Social deben integrarse plenamente en los programas de recuperación que se pongan en marcha. Su papel resulta esencial para:
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Evitar el despoblamiento en zonas ya frágiles demográficamente.
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Revitalizar la economía local, generando empleo estable y sostenible.
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Reconstruir con arraigo territorial, manteniendo vivos los servicios y actividades que sostienen la vida rural.
En palabras de Pedreño, la crisis actual demuestra que el cooperativismo y las entidades de economía social son un pilar para “impulsar un desarrollo económico y social sostenible y dar respuesta al reto demográfico en territorios de baja densidad de población”.
Un compromiso con el territorio y las personas
La catástrofe de los incendios vuelve a poner de manifiesto la importancia de un modelo empresarial con valores de solidaridad, responsabilidad y compromiso. Allí donde las empresas convencionales pueden ver únicamente pérdidas económicas, las cooperativas y entidades de Economía Social ven también comunidades que necesitan apoyo y reconstrucción.
Desde la Cátedra de Cooperativismo y Economía Social de la Universidad de Valladolid, compartimos este llamamiento y reafirmamos la necesidad de situar a la Economía Social en el centro de las políticas de recuperación. Solo así será posible garantizar que los pueblos afectados por esta tragedia no solo sobrevivan, sino que encuentren en ella un punto de partida hacia un futuro más justo, resiliente y sostenible.